Vidente de nacimiento sin letras

El futuro, su conocimiento, provoca inquietud y ansiedad, sobre todo en situaciones que no se controlan o que, la incertidumbre, nos lleva a pensar en situaciones que pueden ocurrir -como posibilidad- y que pueden ser más positivas o negativas. Debido a esto, el ser humano se pone en situaciones que no han ocurrido y se genera todo un torrente de nerviosismo o poca serenidad, de expectativas o estados de ánimo dispares, según la situación.

Futura y lectora de tarot

En la comprensión de un niño esto es un imposible y, es normal, que les aterrorice siendo el tiempo el que se encarga que maduren y que acepten esa realidad que tienen. Hay personas que prefieren olvidar todo esto y dormir este poder extraordinario que tienen, otras –por el contrario- aprenden de él, el temor pasa a ser curiosidad, la curiosidad aceptación y entendimiento. Es lo que sucede con las videntes que le recomendamos. Ese entendimiento pasó a ser perfeccionamiento y hoy día son de las mejores que podemos encontrar en España.

Pero esa conexión con el futuro de una persona entre en sintonía en función de la concentración que se tenga, por ello hay elementos que pueden potenciar esa capacidad, una forma es a través de las cartas del tarot y otras sin ella. La primera es una opción válida aunque se puede confundir a un clarividente con un tarotista y no es lo mismo. Vidente es aquel que tiene la capacidad de ver el futuro y tarotista es la que puede interpretar unas cartas y realizar un vaticinio a un consultante en función de los naipes que han salido en la tirada.

De una forma u otra se puede acceder al devenir de alguien pero el método de videncia pura es el que se prefiere pues garantiza que es la dotada la que puede entrar en conexión con esa información que desea saber la consultante.

Lo mejor es dejar que toda esa información fluya, no poner cortapisas a lo que nos tenga que decir el experto. Por ello lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, entra en lo que es el juego de la vida allá donde a lo largo de la misma sucederán hechos que son encuadrables en ambas y no por ello debemos temerlos, de todo se extrae una lección y de todo se puede aprender. No se deben limitar la capacidad de un vidente. Nuestras dotadas, las que les recomendamos, siempre le dirán la verdad y dirán todo aquello que ven en función de lo que van percibiendo en esas visiones.

Por ello es importante que cuando comienza todo el ciclo de clarividencia no interrumpamos y dejemos que la percepción extrasensorial haga su trabajo, de esta forma lo bueno, hemos de pensar, es positivo y lo malo debemos conocerlo para ponerle remedio, solución o, en cualquier caso, el “parche” oportuno para amortiguar sus efectos y que sea más liviano. Todo deseamos lo bueno pero, pensemos, eso llegará y no será un elemento perturbador para nosotros; lo negativo si lo puede ser y saberlo se antoja como importante para la vida de una persona.

Los videntes nacen con ese don

El que no maneje las cartas nos garantiza también que la persona no es tarotista y dice ser vidente, es vital, puede muchas expertas en el arte del tarot dicen serlo y no es cierto, sólo como un argumento de captar clientes.

El vidente puede aprender a ser tarotista, puede adquirir esos conocimientos, puede iniciarse en el arte de leer las cartas e interpretarlas sabiendo que es tarea de décadas las que le llevará a ser un experto de verdad en esta materia.

El tarotista no puede ser vidente pues esto sólo se es de nacimiento, sólo se puede tener por un don, por una gracia impuesta, de forma inexplicable, de forma sobrenatural, pero no se puede ir a un cursillo de “Aprenda a ser vidente en 24 horas” o leyendo el “Manual para ser vidente”. Esto no es posible, sólo si se tiene de nacimiento es válido –otras personas lo desarrollan con la edad pero, lo importante, es que los videntes nacen con ese don, sólo ha permanecido adormecido-.

Saber leer las cartas también es un punto a favor de aquellas personas que tienen ese don sabiendo que el otra arte adivinatoria tan válida como otra cualquiera siempre que se sea certera y fiable. Esto ocurre con las videntes recomendadas por nosotros, no le defraudarán y quedará gratamente sorprendida. Atrévase.

El arte de realizar una tirada de tarot no es sólo saber lo que una carta significa sino, más importante, establecer las relaciones que existen entre los diferentes naipes de forma que se pueda hacer todo un pronóstico abierto y certero. Hay extraordinarias profesionales que hacen del tarot un método realmente válido.

No basta con saber el significado de cada carta sino de poder hacer esa relación entre los naipes, bien sean los arcanos mayores o bien los arcanos menores que forman el mazo. Las 22 cartas del primero o las 56 del segundo y que es la baraja, ese compendio que guardaría el secreto de poder decir el futuro a una persona y que pocos dominan con perfección. Nuestras expertas videntes te llevan al futuro pero también nuestras tarotistas pueden ayudarte en esa tarea.

Cartas del tarot

Esas cartas importantes, que pueden obrar el prodigio, tienen ilustraciones que no han variado desde hace siglos y siempre tienen la relación con el porvenir inmutable, sea la baraja que sea en cualquier variedad como pudiera ser el Tarot de Marsella, el Ryder, el egipcio o el Gitano.

Las cartas del tarot son:

La vidente buena será aquella que acierte, la que cuando hable o diga lo que puede pasar se tenga la certeza que pasará sabiendo diferencias entre hechos inmutables a hechos que pueden verse alterados. Esto irá en función de las condiciones a las que pertenezcan. Así tenemos que hay eventos que no se pueden alterar como la muerte, una enfermedad… Pero otros si como una discusión, un accidente. Lo primero no tiene solución, viene de frente; lo segundo lo podemos esquivar con nuestra actitud, con nuestra capacidad para querer evitar, controlando temperamento, conversaciones subidas de tono, ser más precavido. Conceptos y acciones sencillas que si somos advertidos de ello por las personas que pueden ver ese futuro será muy positivo para nosotros por el daño y el dolor que puede ahorrarnos a nosotros y a las personas que están alrededor nuestra.

Así, cuando tenemos que decidirnos por la adivinación profesional, la recomendación es hacerlo de aquellos que son videntes de nacimiento sin letras que son las que ponemos a tu servicio para tu beneficio y para que puedas tener todo lo que deseas y, arriba todo todo, para poder ser feliz. Nosotros lo hacemos posible para ti.